Desde el mes de diciembre en nuestro querido país está ocurriendo una destrucción sistemática de lo que se ha llamado históricamente Estado Benefactor o Estado de Bienestar , implementado desde mediados de la década de 1940 en la Argentina y en otro países de Occidente, como Estados Unidos y en Europa. Este modelo de Estado salvaguarda los derechos humanos, laborales y civiles de las personas y brinda protección a los sectores sociales más vulnerables . El primer gran ataque al Estado Benefactor tuvo lugar en Argentina a partir de la ultima y sangrienta dictadura militar en 1976 y luego, durante los años 90 , cuando se extendió por el mundo y por nuestro país el Neoliberalismo. Estos dos hitos ultra liberales, atacaron los derechos garantizados por el Estado y tomaron grandes deudas externas que fueron a parar al circuito financiero y produjeron el 40 % de la pobreza de la población. A pesar de que esta pudo reducirse, según datos proporcionados por la UCA, aproximadamente 10 puntos desde el 2003 en la actualidad ha vuelto a crecer exponencialmente desde que, en 2017 se contrajo nuevamente una colosal deuda externa, alcanzando en los últimos 6 meses al 60 % de la población.
Hoy quien ocupa el Poder Ejecutivo desarrolla una demolición total del Estado, al que considera una organización criminal. Se propone explícitamente regalar nuestra soberanía y riquezas naturales a corporaciones transnacionales, el derecho a regular la distribución de la riqueza, nuestra moneda nacional y nuestra propia política monetaria, nuestras industrias y fuentes de trabajo, nuestro desarrollo científico y tecnológico, nuestras universidades, la alimentación y la salud de nuestros habitantes, la supervivencia de los más débiles, entregándonos a los intereses de las corporaciones transnacionales .
Toda esta política de demolición de Estados y soberanías , no es solo un fenómeno nacional, sino que se está dando en el mundo. Estas políticas son defendidas por sectores que se presentan como la “ derecha alternativa” y que tiene claros ejemplos en Donald Trump en Estados Unidos y en otros lugares del mundo occidental como Vox en España. Estas corrientes políticas de extrema derecha, que convocan a la violencia, la destrucción de derechos y la represión, están apoyados y dirigidos por los grupos económicos y las personas más poderosas y ricas del mundo . Un ejemplo es Elon Musk. Estas personas son más poderosas que los gobiernos de cualquier país, incluso que el de Estados Unidos, que son considerados como sus sirvientes. El presidente de Argentina, es un claro ejemplo de ello.
Cotidianamente nos preguntamos ¿ cómo han podido llegar a ocupar el gobierno de nuestro país este tipo de personas con el voto popular ? La respuesta es multicausal. Se acumulan errores de gobiernos anteriores, la decadencia de la política concentrada en sus rencillas internas, la debilidad de la conducción frente a temas fundamentales , la crisis económica provocada por la pandemia y por los pagos de la deuda externa, etc. Estos son factores que lo explican en gran parte, pero hay un elemento más, que creo es importante: la utilización de los medios y la tecnologías de la comunicación en favor de la destrucción del Estado Benefactor. Los grandes medios de comunicación y ,las tecnologías de la comunicación en nuestro país y en general en el mundo, están en manos de los sectores económicos más poderosos . Son quienes deciden lo que debe decirse y lo que debe callarse y contratan hábiles comunicadores con los que crean sentido común y subjetividad en favor de sus intereses. La tecnología permite hoy inventar una realidad cada vez mucho más verosímil. La tecnología de comunicación, la inteligencia artificial, la personalización de los mensajes en base a los big data, las mentiras en las redes sociales, los monopolios comunicacionales, los (de)formadores de opinión mercenarios, los troll, en conjunto habilitan un ejercicio de poder que neutraliza los datos de la realidad del mundo, los reemplaza para condicionar sentimientos de odio extremo, inventa enemigos a los que es necesario aniquilar al estilo postulado. Es lo que ha dado llamarse el tiempo de la “pos-verdad”, un tiempo en el
que nada puede saberse con certeza y en el que pululan las noticias falsas ó fake news que tienden a confundir.
Como ha dicho el doctor Zaffaroni, el poder de la tecnología ya no es un mero poder físico de coerción y destrucción, sino que compromete la libertad de los ciudadanos, es decir, que afecta y hasta cancela su propio criterio para decidir, con el consiguiente riesgo para las democracias. La tecnología de manipulación del psiquismo no solo se dirige a quienes son proclives a descubrir enemigos a los que odiar y aniquilar, puesto que –por fortuna- no todos lo somos, sino que también procura neutralizar a quienes carecen de esa proclividad mediante una constante invitación a la indiferencia en soledad. Esta promovida pulsión a la soledad, es decir, a desentenderse del destino como integrante de una comunidad, a veces mediante la diversión y distracción constante, suele confundirse con el individualismo, que es algo por completo diferente: el individualismo bien entendido es la reafirmación de la libertad de elección de la persona en coexistencia con los otros; la soledad, por el contrario, es la indiferencia frente a los otros con quienes se co-existe en comunidad. El ser humano es por esencia existencia, que no puede ser sino como co-existencia; por ende, dificultar la co-existencia implica obstaculizar la realización de lo plenamente humano.
En nuestro país, quien nos gobierna actualmente ha propagado su mensaje y se ha hecho conocido a partir de los medios de comunicación masivos, especialmente desde el canal América, emisora muy vista por los sectores populares y de cuyo dueño era empleado y a través de las redes sociales como Tic Toc, manejada por hábiles expertos en la manipulación de masas. Desde ellas se ha promovido el odio o indiferencia frente al destino común, la neutralización de un sentimiento de comunidad nacional y la reducción del Estado a un aparato de represión. Todo al servicio de la etapa de financiación de la economía que, concentra sus esfuerzos en terminar con el modelo histórico del capitalismo productivo.
Nos queda la esperanza y el deseo ferviente que nuestra sociedad tenga los anticuerpos suficientes para no dejarse quitar los derechos adquiridos en tantos años de lucha, como la Educación, la Salud y la protección a los seres más vulnerables y el futuro con la entrega de nuestros recursos naturales.
Silvia
Con mucho cariño para Cristi y el Espacio TEyC de la Escuela de Musicoterapia.









