{"id":920,"date":"2020-05-13T18:39:12","date_gmt":"2020-05-13T18:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/teyc726013247.wordpress.com\/?p=920"},"modified":"2023-06-15T16:52:54","modified_gmt":"2023-06-15T16:52:54","slug":"ahora-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/2020\/05\/13\/ahora-mismo\/","title":{"rendered":"\u00a1Ahora mismo!"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Editorial,&nbsp;por&nbsp;<strong>Serge Halimi<\/strong>, abril de 2020. <a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/ahora-mismo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fuente<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que esta tragedia haya quedado atr\u00e1s, \u00bftodo volver\u00e1 a ser como antes? Cada una de las crisis de los \u00faltimos treinta a\u00f1os aliment\u00f3 la esperanza irracional de una toma de conciencia, un regreso a la raz\u00f3n, un freno. En el imaginario aparec\u00eda, primero, el confinamiento y, luego, la transformaci\u00f3n de una din\u00e1mica sociopol\u00edtica de la que, al fin, todos habr\u00edan podido ver las limitaciones y peligros\u202f(<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/ahora-mismo#nb1\">1<\/a>). Se supon\u00eda que la estampida burs\u00e1til de 1987 iba a contener la oleada de privatizaciones y que las crisis financieras de 1997 y de 2007-2008 iban a hacer trastabillar la globalizaci\u00f3n feliz. Pero no fue el caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su vez, los atentados del 11 de septiembre de 2001 suscitaron reflexiones cr\u00edticas sobre el \u201chubris\u201d estadounidense, as\u00ed como afligidos interrogantes del tipo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos odian?\u201d. Esto tampoco dur\u00f3. Lo cierto es que, incluso cuando el movimiento de las ideas toma la direcci\u00f3n correcta, nunca resulta suficiente para poder detener las m\u00e1quinas infernales. Siempre se necesita de la participaci\u00f3n de los individuos. Y cuando esto sucede, m\u00e1s vale no depender de los gobernantes responsables de la cat\u00e1strofe, incluso si estos pir\u00f3manos se ponen melindrosos, hacen los sacrificios necesarios y afirman haber cambiado. Sobre todo, cuando su propia vida \u2013al igual que la nuestra\u2013 corre peligro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de nosotros no hemos conocido de manera directa ni la guerra, ni golpes militares, ni toques de queda. Ahora bien, a finales de marzo, cerca de tres mil millones de habitantes estaban ya en cuarentena, muchos de ellos en condiciones extremadamente dif\u00edciles \u2013no son escritores que se dedican a observar las camelias en flor en sus casas de campo\u2013. Pase lo que pase en las pr\u00f3ximas semanas, la crisis del coronavirus habr\u00e1 constituido la primera angustia global de nuestras vidas: eso no se olvida. Los responsables pol\u00edticos est\u00e1n obligados a tenerlo en cuenta, al menos en parte&nbsp;<em>(<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/hasta-el-proximo-fin-del-mundo\">v\u00e9ase el art\u00edculo de Renaud Lambert y Pierre Rimbert<\/a>)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta l\u00ednea, la Uni\u00f3n Europea acaba de anunciar la \u201csuspensi\u00f3n general\u201d de sus normas presupuestarias, el presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron ha aplazado una reforma de las pensiones que habr\u00eda castigado al personal hospitalario y el Congreso de Estados Unidos ha votado a favor de enviar un cheque de 1.200 d\u00f3lares a la mayor\u00eda de los estadounidenses. Sin embargo, hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os, los liberales ya hab\u00edan aceptado un aumento espectacular de la deuda, un est\u00edmulo presupuestario, la nacionalizaci\u00f3n de los bancos y el restablecimiento parcial del control de los capitales para salvar su sistema en riesgo. Posteriormente, la austeridad les permiti\u00f3 recuperar lo que hab\u00edan cedido en ese \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d general. Incluso les dio la posibilidad de realizar algunos \u201cavances\u201d: los asalariados trabajan m\u00e1s, durante m\u00e1s tiempo y en condiciones m\u00e1s precarias; por su parte, los \u201cinversores\u201d y los rentistas pagan menos impuestos. Fueron los griegos quienes pagaron el precio m\u00e1s alto de este rescate cuando, en sus hospitales p\u00fablicos, que se encontraban en una situaci\u00f3n econ\u00f3mica l\u00edmite y con escasez de medicamentos, empezaron a verse enfermedades que se cre\u00edan desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, lo que en un principio permite pensar en un inesperado cambio de direcci\u00f3n podr\u00eda desembocar en una \u201cestrategia del&nbsp;<em>shock<\/em>\u201d. Ya en 2001, una hora despu\u00e9s del ataque contra el World Trade Center, la asesora de un ministro brit\u00e1nico envi\u00f3 este mensaje a los altos funcionarios de su ministerio: \u201cEs un buen d\u00eda para hacer resurgir e implementar con disimulo todas las medidas que tenemos que tomar\u201d. La asesora no estaba pensando necesariamente en las restricciones continuas a las libertades p\u00fablicas que ser\u00edan aplicadas bajo el pretexto de combatir el terrorismo y menos a\u00fan en la guerra de Irak y los innumerables desastres que esta decisi\u00f3n angloestadounidense iba a provocar. Pero dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, no hay que ser poeta ni profeta para imaginar la \u201cestrategia de shock\u201d que se delinea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda nuestra socializaci\u00f3n corre el riesgo de verse transformada por la digitalizaci\u00f3n acelerada de nuestras sociedades, corolario del \u201cqu\u00e9date en casa\u201d y el \u201cdistanciamiento\u201d. La urgencia sanitaria volver\u00e1 a\u00fan m\u00e1s imperiosa \u2013o absolutamente caduca\u2013 la pregunta acerca de si se puede seguir viviendo sin Internet\u202f(<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/ahora-mismo#nb2\">2<\/a>). En la actualidad, todo el mundo debe llevar consigo un documento de identidad; no faltar\u00e1 mucho para que un tel\u00e9fono m\u00f3vil no solo sea una herramienta \u00fatil, sino un requisito con fines de control. Adem\u00e1s, como las monedas y los billetes constituyen una fuente potencial de infecci\u00f3n, las tarjetas de cr\u00e9dito, nuevos garantes de la salud p\u00fablica, permitir\u00e1n que cada compra sea identificada, registrada y archivada. \u201cCr\u00e9dito social\u201d a la china o \u201ccapitalismo de vigilancia\u201d: la regresi\u00f3n hist\u00f3rica del derecho inalienable a no dejar huella del propio paso cuando no se ha transgredido ninguna ley se est\u00e1 instalando en nuestras mentes y nuestras vidas sin toparse con otra reacci\u00f3n m\u00e1s que una estupefacci\u00f3n de adolescente inmaduro. Coger un tren sin dar a conocer tu estado civil, usar tu cuenta bancaria en l\u00ednea sin facilitar tu n\u00famero de tel\u00e9fono m\u00f3vil y pasear sin ser grabado era pr\u00e1cticamente imposible ya antes del coronavirus. Con la crisis sanitaria, se ha franqueado un nuevo l\u00edmite. En Par\u00eds, hay drones que vigilan las zonas de acceso prohibido; en Corea del Sur, hay sensores que alertan a las autoridades cuando la temperatura de un habitante representa un peligro para la poblaci\u00f3n; en Polonia, los habitantes deben elegir entre instalar una aplicaci\u00f3n de verificaci\u00f3n de la cuarentena en su tel\u00e9fono m\u00f3vil o recibir visitas imprevistas de la polic\u00eda a sus domicilios\u202f(<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/ahora-mismo#nb3\">3<\/a>). En tiempos de cat\u00e1strofe, este tipo de dispositivos de vigilancia recibe el apoyo popular; no obstante, siempre sobreviven a las condiciones que los vieron nacer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, las transformaciones econ\u00f3micas que se perfilan tambi\u00e9n consolidan un universo en el que las libertades se restringen. Para evitar cualquier riesgo de infecci\u00f3n, millones de comercios de restauraci\u00f3n, caf\u00e9s, cines y librer\u00edas han cerrado en todo el mundo. Estos no disponen de servicios de entrega a domicilio ni tienen la posibilidad de vender contenidos virtuales. Tras la crisis, \u00bfcu\u00e1ntos volver\u00e1n a abrir y en qu\u00e9 condiciones? Por el contrario, los negocios sonr\u00eden a los gigantes de la distribuci\u00f3n como Amazon, que se prepara para crear cientos de miles de empleos de repartidores y operarios de almac\u00e9n, o Walmart, que anuncia la contrataci\u00f3n de 150.000 \u201csocios\u201d. Ahora bien, \u00bfqui\u00e9n conoce mejor que ellos nuestros gustos y preferencias? En este sentido, la crisis del coronavirus podr\u00eda constituir un ensayo general que anticipa la disoluci\u00f3n de los \u00faltimos focos de resistencia al capitalismo digital y al advenimiento de una sociedad sin contacto\u202f(<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/ahora-mismo#nb4\">4<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menos que&#8230; A menos que voces, gestos, partidos, pueblos y Estados alteren ese libreto escrito de antemano. Resulta com\u00fan escuchar: \u201cLa pol\u00edtica no me interesa\u201d. Hasta el d\u00eda en que uno entiende que son decisiones pol\u00edticas las que han obligado a los m\u00e9dicos a tener que elegir entre qu\u00e9 enfermos van a intentar salvar y cu\u00e1les tienen que sacrificar. Estamos en ese d\u00eda. Y todo esto resulta a\u00fan m\u00e1s evidente en los pa\u00edses de Europa central, los Balcanes o \u00c1frica, donde desde hace a\u00f1os ven c\u00f3mo su personal sanitario emigra hacia tierras menos amenazadas o empleos mejor remunerados. Esas decisiones tampoco estaban dictadas por las leyes de la naturaleza. Sin duda, estos d\u00edas, lo vemos m\u00e1s claro. El confinamiento es tambi\u00e9n un momento en el que cada uno se toma un tiempo y reflexiona&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la intenci\u00f3n de actuar. Ahora mismo. Porque, contrariamente a lo que ha sugerido el presidente franc\u00e9s, ya no se trata de \u201ccuestionar el modelo de desarrollo vigente en nuestro mundo\u201d. Sabemos cu\u00e1l es la respuesta: hay que cambiarlo. Ahora mismo. Y como \u201cdejar nuestra protecci\u00f3n en manos de otros es una locura\u201d, dejemos de someternos a dependencias estrat\u00e9gicas para preservar un \u201cmercado libre y no distorsionado\u201d. Aunque Macron ha anunciado \u201cdecisiones de ruptura\u201d, nunca va a tomar las que realmente se necesitan. No solo la suspensi\u00f3n provisional, sino la denuncia definitiva de los tratados europeos y los acuerdos de librecambio que sacrificaron las soberan\u00edas nacionales y erigieron a la competencia como valor absoluto. Ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este momento, todo el mundo ya sabe cu\u00e1l es el coste de confiar a cadenas de abastecimiento, que se extienden a lo largo y ancho del mundo y que operan sin stock, el suministro de los millones de mascarillas sanitarias y productos farmac\u00e9uticos que un pa\u00eds en riesgo necesita para proteger la vida de sus enfermos, de su personal hospitalario, de quienes reparten la paqueter\u00eda y de quienes atienden las cajas de los supermercados. Igualmente, todo el mundo sabe cu\u00e1l es el coste para el planeta de las deforestaciones, las deslocalizaciones, la acumulaci\u00f3n de residuos y la movilidad permanente (cada a\u00f1o, Par\u00eds recibe treinta y ocho millones de turistas, es decir, m\u00e1s de diecisiete veces su poblaci\u00f3n, y su Gobierno local se enorgullece de ello\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, el proteccionismo, la ecolog\u00eda, la justicia social y la salud est\u00e1n vinculados entre s\u00ed. Se trata de los elementos clave para una coalici\u00f3n pol\u00edtica anticapitalista lo bastante fuerte como para exigir, desde ahora, un programa de ruptura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial,&nbsp;por&nbsp;Serge Halimi, abril de 2020. Fuente Una vez que esta tragedia haya quedado atr\u00e1s, \u00bftodo volver\u00e1 a ser como antes? 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