{"id":408,"date":"2012-06-21T02:13:00","date_gmt":"2012-06-21T02:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/teyc726013247.wordpress.com\/2012\/06\/21\/seguir-jugando-en-secreto-dolina\/"},"modified":"2012-06-21T02:13:00","modified_gmt":"2012-06-21T02:13:00","slug":"seguir-jugando-en-secreto-dolina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/2012\/06\/21\/seguir-jugando-en-secreto-dolina\/","title":{"rendered":"\u00abSeguir jugando en secreto&#8230;\u00bb Dolina"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un momento de su carrera James M. Barrie escribi\u00f3 una biograf\u00eda de su madre que titul\u00f3 \u201cMargaret Ogilvy\u201d. Este libro contiene la frase reveladora de toda su literatura. Dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u2026el horror de mi infancia fue que yo sab\u00eda que se acercaba el tiempo en que deber\u00eda renunciar a mis juegos, y eso me parec\u00eda intolerable. Resolv\u00ed seguir jugando en secreto\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace algunos a\u00f1os, alguien con el prop\u00f3sito de insultarme me dijo que yo parec\u00eda Peter Pan. Y entonces garabate\u00e9 esto en algunos papeles que hoy he encontrado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo que hoy nos toca vivir nos tienta con el progreso personal, con el ingreso a los circuitos de consumo y con la plena posesi\u00f3n de los derechos de la adultez. Por cierto se fomenta la admiraci\u00f3n por la precocidad. Nos encanta que los ni\u00f1os vivan situaciones adultas.<br>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 es una situaci\u00f3n adulta? Seg\u00fan parece, tener deseos sexuales y ansias de posesi\u00f3n. O quiz\u00e1s adquirir cierto aplomo mundano que permite usar palabras tales como: \u201cigualmente\u201d, \u201csaludos por su casa\u201d o \u201cmuy amable de su parte\u201d.<br>Bueno, a todo esto contesto que para ser un imb\u00e9cil no hay apuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La precocidad de un ni\u00f1o pianista es admirable. La precocidad de un miserable que aprendi\u00f3 demasiado pronto los riesgos de prestar libros es basura.<br>Como quiera que sea, el mundo exige abandonar los juegos y \u201cprogresar\u201d. Y los que se quedan jugando reciben desprecio y burla.<br>Por eso hay quienes como Sir James Barrie, el autor de Peter Pan, que han resuelto seguir jugando en secreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay personas que sin que nadie lo sepa recorren las calles y juegan. No pisan las baldosas azules para no matar \u00e1ngeles, y si las rojas para matar demonios. O juegan a que morir\u00e1n si se cruzan con una rubia en la siguiente cuadra.<br>O gritan en los zaguanes, o pisan las hojas secas para deleitarse con el crujido.<br>Pero no nos enga\u00f1emos. Estamos hablando de otra cosa, no de mera afici\u00f3n l\u00fadica.<br>Se trata de seguir en secreto profesando una moral heroica. De seguir creyendo. De creer no con la estupidez de los mamertos, sino con la locura de los que jam\u00e1s podr\u00e1n aprender a acomodarse en un universo burgu\u00e9s de mezquindad, de seguros contra robos y de electrodom\u00e9sticos como par\u00e1metros de dicha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">James Barrie no quer\u00eda crecer. Peter Pan no quer\u00eda crecer. No quer\u00eda crecer en el peor de los sentidos. No quer\u00eda esa mediocre resignaci\u00f3n que algunos llaman \u201cmadurez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros en este programa hemos resuelto seguir jugando en secreto. Jugamos a que un buen verso salva una vida. Jugamos a que el amor es m\u00e1s importante que la prosperidad. Jugamos a pensar, a enloquecernos con un acorde. Jugamos a creer que lo mejor de la vida todav\u00eda no sucedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro que all\u00ed est\u00e1n las personas razonables que nos desprecian y nos dicen Peter Pan. Y se r\u00eden de nuestros juegos y de nuestros sue\u00f1os.<br>Para ellos es todo el mundo. El mundo de los adultos y de los burgueses. El mundo de la televisi\u00f3n.<br>El mundo de los concursos o el del rating tampoco es el mundo de los juegos. Porque los juegos, el sue\u00f1o secreto de la juventud, es cosa de gente seria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente Dolina agrego esto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2026Yo me voy a detener aqu\u00ed. Peter Pan o como a Barrie, decidieron seguir jugando en secreto. Y no es que a uno le moleste crecer. De paso, crecer no es una actividad relacionada con el tiempo -quiero aclarar- sino con el espacio. Ser grande no es ser viejo, es otra cosa, muchachos! Pero siempre he tenido la sorpresa de que el orden establecido y sus secuaces manifiestos o encubiertos se interesan much\u00edsimo en<br>que uno abandone la ni\u00f1ez para que deje de jugar. Digo, para que uno abandone esa gravedad de los chicos que juegan\u2026 esa solemnidad\u2026 Quiero decir que los chicos que juegan, no juegan por dinero, ni por obligaci\u00f3n, juegan porque les gusta. Y juegan al juego que les gusta y con la gente que les gusta y sino, no juegan. No juegan por codicia y adem\u00e1s lo hacen seriamente, sin ese cinismo que viene despu\u00e9s con aquello que suele llamarse madurez. Yo creo que de ah\u00ed quieren sacarnos para convertirnos en personas resignadas a nuestra suerte, por mediocre que sea esta<br>suerte. Finalmente hay gentes vulgares que desprecian a los que siguen jugando, a los que siguen so\u00f1ando, a los que siguen engrandeci\u00e9ndose, no creciendo\u2026 Mejor dicho: s\u00ed creciendo, no envejeciendo. Quieren que no seamos esa gente que se arriesga en cada cruce, esa gente que juega fuerte como si cada baraja fuera la ultima.<br>Para los que ya no juegan, para los enemigos de Barrie y de Peter Pan, esto es locura -seguir jugando. Nos convidan a la resignaci\u00f3n, a la madurez; gente que no soporta a los que -digo-parados en su propia sombra hacen frente, por ah\u00ed, a los miembros de su propia generaci\u00f3n que los invitan a crecer &#8211; dicen: \u201cVamos! Ten\u00e9s que crecer! Y obtener una cuenta bancaria y engordar y renunciar a los cambios bruscos!\u201d\u2026 Y a contraer -como suelo decir yo- esa mediocre eficacia que se llama madurez. Pero estos hombres tambi\u00e9n hacen frente a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes que les reclaman el derecho a no jugar, ser vulgares, a no ser se\u00f1alados finalmente en su vulgaridad. No, yo creo que la vida de Barrie y de Peter Pan y de los que, en secreto, han resuelto seguir jugando es muy dura.<br>Y a que siguen jugando esas personas en secreto, siempre tratando de que nadie los vea? Cuando las personas serias que manejan este mundo, los personeros de la raz\u00f3n, del dinero ven al que sigue jugando lo se\u00f1alan con el dedo.<br>Pero, a qu\u00e9 juegan? &#8211; se preguntar\u00e1n ustedes. Y \u2026 algunos juegos parecen inocentes:<br>Digo, hay quienes no pisan las baldosas celestes para no matar \u00e1ngeles y pisan las baldosas rojas, para matar demonios\u2026 cuando nadie los ve. Hay quienes, por ejemplo, corren carreras en la calle contra desconocidos y se juegan la vida en llegar a la esquina antes que ese desconocido y dicen cosas tales como: \u201cSi no llego a la esquina antes que el conscripto ese que va delante de m\u00ed, morir\u00e9!\u201d Sucede, a veces, que el conscripto tambi\u00e9n es uno de los que est\u00e1n jugando en secreto! Y entonces se producen carreras tremendas en la que se est\u00e1n jugando la vida el conscripto y<br>nuestro amigo! Y nadie lo sabe! Solo ven dos personas apuradas que transpiran y sufren y tratan de llegar primero a la esquina\u2026 y, mir\u00e1ndose, todos dicen: \u201cA d\u00f3nde ir\u00e1n estos?\u201d y no saben que se est\u00e1n jugando la vida! Pero a veces, digo, esos juegos no son tan inocentes y, a veces, el juego consiste simplemente en vivir como si todav\u00eda no nos hubiera ocurrido lo mejor. Y ese ya es un juego m\u00e1s pesado, un juego que a veces cuesta caro, un juego serio. No como los juegos c\u00ednicos de los que se cubren con apuestas laterales o aquellos que juegan pero dejan en su bolsillo alg\u00fan dinero para el regreso. No! Me gusta el que se lo juega todo! Y el que lo juega seriamente como los chicos o con la misma fe po\u00e9tica que ped\u00eda Coleridge para entender el arte, con esa renuncia a la incredulidad. Ese es el juego!<br>Yo que, tambi\u00e9n como Peter Pan, he perdido mi sombra declaro que pienso seguir jugando\u2026 Claro que en secreto\u2026 Y el que quiera seguir jugando va a ser mi amigo. Y el que ya no juegue m\u00e1s se ir\u00e1 un cielo personal que tengo yo, un cielo de olvido en donde, as\u00ed como muchos h\u00e9roes griegos al morir se convert\u00edan en constelaciones, quienes resuelven no jugar m\u00e1s tambi\u00e9n van a ese cielo de mis olvidos y se convierten en constelaciones, constelaciones que tienen nombres\u2026 y apellidos. Ay, muchachos! Qu\u00e9 hermosas estrellas brillan en ese cielo de mi olvido!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero dedicar la charlita de hoy a Barrie, a Peter Pan, a mis amigos queridos que siguen jugando conmigo este juego hermoso pero fuert\u00edsimo de hacer un programa en el que parece que uno hace chistes\u2026<br>\u2026Y EN REALIDAD SE ESTA JUGANDO EL ALMA!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=KJ6IagZPZ0s\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Audio<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un momento de su carrera James M. Barrie escribi\u00f3 una biograf\u00eda de su madre que titul\u00f3 \u201cMargaret Ogilvy\u201d. Este libro contiene la frase reveladora de toda su literatura. 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