{"id":249,"date":"2015-04-14T13:37:00","date_gmt":"2015-04-14T13:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/teyc726013247.wordpress.com\/2015\/04\/14\/eduardo-galeano-2\/"},"modified":"2023-06-16T16:50:31","modified_gmt":"2023-06-16T16:50:31","slug":"eduardo-galeano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/2015\/04\/14\/eduardo-galeano-2\/","title":{"rendered":"Eduardo Galeano"},"content":{"rendered":"<p>El Caf\u00e9 Brasilero, en Montevideo, es para Eduardo Galeano algo as\u00ed como su segunda casa, ven\u00eda todos los d\u00edas desde sus 19 a\u00f1os, cuando ya era jefe de redacci\u00f3n de Marcha, legendario semanario de izquierda fundado y dirigido por Carlos Quijano, que funcionaba a una cuadra de all\u00ed. Hoy, Eduardo, ostenta el carn\u00e9 de Socio n\u00b0 1 del Brasilero, con derecho a un caf\u00e9 gratis por d\u00eda, y su foto cuelga en la pared junto a la de otros uruguayos ilustres. Muchos de sus breves relatos han nacido en los apuntes que toma en min\u00fasculas libretas, a veces sobre la misma mesa del Caf\u00e9 Brasilero donde suele tener sus entrevistas: \u201cSoy hijo de los caf\u00e9s. Todo lo que s\u00e9 se lo debo a ellos. Sobre todo el arte de narrar. Lo aprend\u00ed escuchando, en las mesas de los bares, a aquellos maravillosos narradores orales cuyos nombres ignoro, que contaban mentiras prodigiosas y las contaban de tan bella manera que todo lo que contaban volv\u00eda a ocurrir cada vez que ellos lo narraban. Soy hijo de esos caf\u00e9s y de ese Montevideo donde hab\u00eda tiempo para perder el tiempo.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Caf\u00e9 Brasilero, en Montevideo, es para Eduardo Galeano algo as\u00ed como su segunda casa, ven\u00eda todos los d\u00edas desde sus 19 a\u00f1os, cuando ya era jefe de redacci\u00f3n de Marcha, legendario semanario de izquierda fundado y dirigido por Carlos Quijano, que funcionaba a una cuadra de all\u00ed. Hoy, Eduardo, ostenta el carn\u00e9 de Socio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2529,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[18,26],"class_list":["post-249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imagenes","tag-imagenes","tag-u"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2657,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249\/revisions\/2657"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}