{"id":1447,"date":"2020-07-22T00:39:02","date_gmt":"2020-07-22T00:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/34.105.47.59\/2020\/07\/22\/la-peste-escarlata-fragmento\/"},"modified":"2023-06-15T17:18:36","modified_gmt":"2023-06-15T17:18:36","slug":"la-peste-escarlata-fragmento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teyc.escuelamusicoterapia.com\/index.php\/2020\/07\/22\/la-peste-escarlata-fragmento\/","title":{"rendered":"La peste escarlata, Jack London"},"content":{"rendered":"<p>(&#8230; )<\/p>\n<p>&#8211;Sigue, abuelo \u2013insinu\u00f3 Hu-Hu, en tono conciliador.<br \/>\nEl viejo se decidi\u00f3.<br \/>\n&#8211;en aquel tiempo \u2013dijo&#8211;, el mundo estaba poblado. Solamente en San<br \/>\nFrancisco, hab\u00eda cuatro millones de habitantes&#8230;<br \/>\n&#8211;\u00bfQu\u00e9 es un mill\u00f3n? \u2013interrumpi\u00f3 Edwin.<br \/>\n&#8211;S\u00f3lo sabes contar hasta diez, no lo ignoro. Pero har\u00e9 que entiendas.<br \/>\nLevanta las dos manos. En las dos, tienes, en total, diez dedos. Bueno.<br \/>\nAhora recojo este grano de arena. Trae aqu\u00ed la mano, Hu-Hu.<br \/>\nDej\u00f3 caer el grano de arena en la palma de la mano de Hu-Hu, y prosigui\u00f3:<br \/>\nEste grano de arena representa los diez dedos de Edwin. A\u00f1ado otro grano.<br \/>\nYa tenemos otros diez dedos. Y a\u00f1ado un tercer grano y un cuarto y un<br \/>\nquinto, y as\u00ed hasta diez. Eso da diez veces los diez dedos de Edwin. A<br \/>\nesto lo lamo un centenar. Recordad los tres bien esta palabra: un<br \/>\ncentenar. Ahora tomo esta piedrecilla y la pongo en la mano de Cara de<br \/>\nLiebre. Representa diez granos de arena, o sea, diez decenas de dedos, o<br \/>\nsea, cien dedos. Pongo diez piedras, representan mil dedos. Prosigo, y<br \/>\npongo una valva de mejill\u00f3n que representa diez piedras, es decir, cien<br \/>\ngranos de arena, o mil dedos&#8230;<br \/>\nDe este modo, laboriosamente, el viejo, por medio de sucesivas<br \/>\nrepeticiones, consigui\u00f3 m\u00e1s o menos introducir en la mente de los<br \/>\nmuchachos una idea aproximada de los n\u00fameros. A medida que la cifra<br \/>\ncrec\u00eda. Iba colocando en las manos de los ni\u00f1os distintos objetos que las<br \/>\nsimbolizaban. Cuando lleg\u00f3 a los millones, los represent\u00f3 por medio de las<br \/>\npiezas dentales arrancadas a los esqueletos. Y multiplic\u00f3 las piezas<br \/>\ndentales por caparazones de cangrejos para expresar los mil millones, y se<br \/>\ndetuvo ah\u00ed, ya que sus oyentes empezaban a mostrar signos de cansancio.<br \/>\n&#8211;Hab\u00eda, pues, cuatro millones de hombres en San Francisco \u2013reanud\u00f3&#8211;. O<\/p>\n<p>sea, cuatro dientes&#8230;<br \/>\nLa mirada de los muchachos pas\u00f3 de los dientes a las piedras, y luego de<br \/>\nlas piedras a los granos de arena, y de los granos de arena a los dedos de<br \/>\nlas manos alzadas de Edwin; despu\u00e9s recorrieron en sentido inverso la<br \/>\nserie ascendente de los s\u00edmbolos, esforz\u00e1ndose para comprender la cifra<br \/>\ninaudita que representaba.<br \/>\n&#8211;cuatro millones de hombres, eso es una buena cantidad \u2013aventur\u00f3<br \/>\nfinalmente Edwin.<br \/>\n&#8211;\u00a1Eso es, muchacho! \u2013aprob\u00f3 el viejo&#8211;. Puedes hacer otra comparaci\u00f3n,<br \/>\ncon los granos de arena de la orilla. Imag\u00ednate que cada uno de estos<br \/>\ngranos era un hombre, una mujer o un ni\u00f1o. \u00a1Ah\u00ed tienes! Estos cuatro<br \/>\nmillones de personas viv\u00edan en San Francisco, que era una gran ciudad, en<br \/>\nesta misma bah\u00eda en donde estamos nosotros ahora. Y los habitantes se<br \/>\nextend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de la ciudad, en toda la extensi\u00f3n de la bah\u00eda y en la<br \/>\norilla del mar, y tierra adentro, entre las llanuras y las colinas. Eso<br \/>\ndaba un total de siete millones de habitantes. \u00a1Siete dientes!<br \/>\nUna vez m\u00e1s, los muchachos recorrieron con la mirada los dientes, las<br \/>\npiedras, los granos de arena y os dedos de Edwin.<br \/>\n&#8211;El mundo entero estaba atestado de seres humanos. El gran censo del a\u00f1o<br \/>\n2010 hab\u00eda dado un resultado de ocho mil millones como poblaci\u00f3n de todo<br \/>\nel universo. Ocho mil millones, o sea ocho caparazones de cangrejos&#8230;<br \/>\nAquellos tiempos no se perec\u00edan demasiado a estos tiempos en que vivimos.<br \/>\nLa humanidad tenia una habilidad sorprendente para procurarse alimentos. Y<br \/>\ncuanto m\u00e1s comida necesitaba, tanto m\u00e1s crec\u00eda el n\u00famero. As\u00ed, pues,<br \/>\nviv\u00edan en la tierra ocho mil millones de hombres cuando comenzaron los<br \/>\nestragos de la peste escarlata. Yo entonces era un hombre joven. Ten\u00eda<br \/>\nveintisiete a\u00f1os. Viv\u00eda en Berkeley, que era en la bah\u00eda de San Francisco,<br \/>\nen el lado que queda enfrente de la cuidad. \u00bfRecuerdas, Edwin, esas casas<br \/>\ngrandes de piedra que nos encontramos un d\u00eda en esa direcci\u00f3n&#8230; hacia<br \/>\nall\u00ed? Yo viv\u00eda all\u00ed, en una de esas casas de piedra. Era profesor de<br \/>\nliteratura inglesa.<br \/>\nBuena parte de ese discurso desbordaba en entendimiento de los jovencitos.<br \/>\nPero se esforzaban por comprender cuanto pod\u00edan, aunque difusamente, de<br \/>\neste relato del pasado.<br \/>\n&#8211;\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda en esas casas? \u2013pregunt\u00f3 Cara de Liebre.<br \/>\n&#8211;tu padre, lo recordar\u00e1s, te ense\u00f1o a nadar&#8230;<br \/>\nCara de Liebre hizo signo afirmativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(&#8230; ) &#8211;Sigue, abuelo \u2013insinu\u00f3 Hu-Hu, en tono conciliador. El viejo se decidi\u00f3. &#8211;en aquel tiempo \u2013dijo&#8211;, el mundo estaba poblado. Solamente en San Francisco, hab\u00eda cuatro millones de habitantes&#8230; &#8211;\u00bfQu\u00e9 es un mill\u00f3n? \u2013interrumpi\u00f3 Edwin. &#8211;S\u00f3lo sabes contar hasta diez, no lo ignoro. Pero har\u00e9 que entiendas. Levanta las dos manos. 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