Buen día, Pablo,
Se notó tu ausencia en el intercambio del sábado. Qué bueno que hayas enviado tu palabra en esta cadena de correos. No estamos solos, cada unx de nosotrxs, y también otrxs, estamos juntxos en esta lucha. Iba a decir batalla, como se nombra esta contingencia global… Prefiero dejar la terminología bélica de lado y utilizar las palabras que nos, me permito usar el plural, representan desde la posición ética, humana y relacional que sostenemos.
Comparto la sensación del «exilio» forzado, forzoso que viví en otros tiempos… reconozco también la diferencia del momento que nos toca transitar. Solo que, habitualmente, apelamos a las experiencias propias para las que tenemos alguna representación o han ingresado, de alguna manera, en nuestro universo simbólico. Lo que vivimos hoy es un claro ejemplo de un Real, que todavía no tiene nombre. Por eso la perplejidad, la inermidad y la búsqueda a tientas de algo que nos interpela brutalmente en nuestra condición de humanos.
Acá estamos! para acompañar a cada unx en esas situaciones que «nos dejan contra las cuerdas y sin argumentos» … Ahora, siguiendo con el lenguaje pugilistico un par de frases de Ringo Bonavena: «Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo», «La experiencia es un peine que te lo dan cuando te quedas pelado».
Seguimos juntxs, de la mano, codo a codo.
Hasta el sábado siempre! Hasta la ternura siempre!
Buen día Diana!!
Qué alegría leerte y saber que «AMASTE LEERNOS» así, con mayúsculas. Me hace acordar de la importancia del amor y de la ternura, habitualmente hablamos de esto desde los primeros tiempos en la vida de un sujeto. Recuerdo al gran maestro Ulloa cuando dice: «La ternura es la base ética del sujeto». Es que la ternura es un concepto político, pone el acento en la desarticulación de las lógicas de dominio sobre el otro…
Me emocionó mucho el recuerdo de situaciones de tu vida con tus abuelos, tema sensible para mi en estos momentos, me hace bien saber que esas enseñanzas quedan y que se recrean en distintos situaciones de la vida. Cuántas cosas hermosas y profundas te enseñaron tus abuelos. Esas cosas simples, cotidianas de la vida… hoy siento que todo es nuevo, el cuidado de unx mismo, del otrx, de la casa, la preparación de la comida, el sentarse y compartir, como se puede, cada uno de esos instantes es inaugural!
Muchas gracias por la canción y la escena de la película. Excelentes sonidos e imágenes que también acompañan.
Seguimos, estamos!!
Hasta el sábado siempre!
Buen día, Carina, de a poco… irán llegando. Es fuerte! están en proceso.
Hasta el sábado siempre!
Clara Vicchi

