No habían pasado dos horas de tu nacimiento, ¡ni dos horas! No sabías llorar bien todavía, ni cómo te llamabas, ni dónde vivías. No conocías las caras de tus abuelos, no tenías documento, no habías probado la comida y no te sabías limpiar la cola. ¿Pero adiviná qué estabas haciendo, de manera totalmente indiscreta? ….
Transmisión, Enseñanza y Construcción
ESCUELA DE MUSICOTERAPIA
Transmisión, Enseñanza y Construcción
ESCUELA DE MUSICOTERAPIA