“(…) Se crearán entonces sanatorios o lugares de consulta a los que se asignarán médicos de formación psicoanalítica, quienes, aplicando el análisis, volverán más capaces de resistencia y más productivos a hombres que de otro modo se entregarían a la bebida, a mujeres que corren peligro de caer quebrantadas bajo la carga de las privaciones, a niños a quienes sólo les aguarda la opción entre el embrutecimiento o la neurosis. Estos tratamientos serán gratuitos. Puede pasar mucho tiempo antes de que el Estado sienta como obligatorios estos deberes (…) Cuando suceda, se nos planteará la tarea de adecuar nuestra técnica a las nuevas condiciones (…)”.
Alocución leída por Freud en el 5º Congreso Psicoanalítico Internacional, Budapest 28 y 29 de Septiembre de 1918.
